En tu camino a la santidad
hoy queremos cantarte
bienaventurado Luis Monti
tu amor, por la Inmaculada
te llevó a servir a Cristo
de manera heroica
en los jóvenes, débiles y sufrientes.
Ejemplo de hombre de Dios
con mucha alegría cumplías
la voluntad del Señor Jesús
tu existencia, fue un testimonio
de amor y fidelidad
al Evangelio de Cristo
hombre de fe profunda y grandeza humana.
Ejemplo de virtud y de paciencia
amante de los pobres, huérfanos
y necesitados, apóstol de caridad
y fe ejemplar.
Hoy tu familia concepcionista
va construyendo un camino
de luz y esperanza.
Defensor de los más débiles
y sufrientes, ese fue el beato Monti.
En tu deseo de servir a Cristo
tu vida no fue fácil
pero con tu paciencia y perseverancia
nos enseñaste, a nosotros tus hijos
a permanecer bien firmes
en la fe y en la esperanza
pero muy especialmente, en la caridad.
Eres como una flecha
que permanentemente apunta hacia el cielo
hoy le pedimos al Padre Dios
jugarnos por él y ser como vos
que dedicaste tu vida a amar
acompañar, orientar y educar a
los jóvenes, especialmente a los más pobres.