Jesús mi fiel amigo,
mi dulce caminar, quédate conmigo,
no quiero volver atrás. No quiero
volver atrás, no quiero volver atrás.
Llévame allá, donde sé que habrá paz.
Donde tengo que callar para escucharte
hablar, donde todo es realidad y el tiempo
no existe más.
Una y otra vez, al estar yo junto a ti
no me puedo contener
cuando me miras así,
ya no hay nada que decir
eres todo para mí.